martes, 7 de agosto de 2012

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo a aprender a hablar?



Háblale directamente tanto y tan a menudo como puedas. Intenta hacer que algunas de estas conversaciones sean sólo entre los dos. Si estás hablando o leyéndole a la vez a él y a un hermano mayor, quizás no le ofrecerás tantas repeticiones y explicaciones como puede necesitar, y como le habrías dado si estuviera solo contigo. Mírale cuando hablas. Deja que vea tu rostro y tus gestos. 

Deja que tu hijo vea a lo que te refieres emparejando lo que haces con lo que dices. "Vamos a quitar la camisa", dile, mientras la sacas por su cabeza; "Ahora tus zapatos", mientras se los desabrochas. 

Deja que tu hijo vea lo que tú sientes, emparejando lo que dices con tus expresiones faciales. A esta edad todavía no entienden bien las bromas. Si le das un gran abrazo mientras dices, "¿Quién es el monstruo más malo y que peor se porta de mamá?" seguramente le confundirás, porque tu cara está diciendo, "¿Quién es el niño más maravilloso de mamá?". 

Ayúdalo a comprender lo que hablas en general; no importa si entiende o no tus palabras exactas. Si cocinas algo, pon los platos en la mesa y luego señala con tu mano diciendo, "Es la hora de comer". Entonces comprenderá que la comida está lista y que es hora de subir a su sillita de comer. Puede que no entienda las palabras "es hora de comer" sin esas otras indicaciones. Aprenderá el significado de las palabras en sí mismas, después de comprenderlas una y otra vez en contextos que le ayuden. 

Comparte el entusiasmo, la emoción y el énfasis, tanto si estás hablando acerca de lo mucho que lo quieres, como de una bandada de pájaros en el cielo, pues son esas cualidades del lenguaje las que atraparán su atención y le motivarán a intentar comprender lo que estás diciendo. 

¿Cómo puedo ayudar a que mi hijo se comunique? 

Ayúdale a darse cuenta de que hablar significa comunicarse. Si hablas continuamente sin esperar una respuesta y no parece que estás esperando una, o si no te molestas en contestar cuando él o bien otro miembro de la familia te habla, es posible que sienta que las palabras son sonidos sin importancia. 

Evita que el lenguaje se convierta en ruido de fondo. Si tienes la radio puesta todo el día, intenta que sea música, a menos que realmente estés escuchando lo que dicen. Si estás escuchando, déjale que vea que estás recibiendo una comunicación con significado de parte de esa voz que él no puede ver. 

Actúa como el intérprete de tu hijo. Para ti será mucho más fácil comprender su lenguaje que para los extraños, y para él será mucho más fácil entenderte a ti y a otras personas "especiales" que comprender a los extraños. 

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